Olviden las competencias rígidas y los jueces de cara larga. En el corazón de la colonia Roma, Bar Félix se transformó en el escenario de un fenómeno que está redefiniendo lo que significa «compartir barra». Versus Mini Vol. 2 aterrizó con una premisa clara: celebrar la pasión por servir y fortalecer los lazos entre los bares que dan vida a nuestra ciudad.
Nacido de las ganas de divertirse y honrar la creatividad, Versus Mini no busca solo un ganador; busca crear un punto de encuentro donde la improvisación y el aprendizaje sean el lenguaje común. En esta entrega, la dinámica subió de nivel, evolucionando a un formato Bar versus Bar que puso a prueba los reflejos y el ingenio de dos de los talentos más frescos de la escena actual.
El Duelo: Chow Chow vs. Bar Mauro
La barra se encendió con el enfrentamiento entre Fabián Velázquez de Chow Chow y Brandon Polanco de Bar Mauro. La misión era audaz: adaptar cócteles clásicos utilizando como base el carácter de Ron Abuelo o la tradición de Havana Club, integrando ingredientes sorpresa revelados al momento a través de «papelitos» del destino.
Bajo una selección musical impecable y un ambiente de camaradería absoluta, los asistentes fueron testigos de cómo la competencia se disolvía para dar paso a un «compartir» genuino entre profesionales que se admiran.
La Alquimia De La Noche:
Aquí no hubo tragos simples, hubo historias en cada vaso. Así se vivió el despliegue de talento:
| Bartender | Creaciones Destacadas | Notas de Cata |
| Brandon Polanco | Americano Colada & Hotel Nacional | Innovación pura con fatwash de Havana 7 en aceite de coco y la frescura del durazno con Abuelo Añejo Blanco. |
| Fabián Velázquez | Lichi Martini & Ti-ti Me Preguntó… | Un viaje sensorial desde el mango y lactobacilo con Havana, hasta un Ron Abuelo 7 aromatizado con cacao y matcha. |
El Veredicto Y El Futuro:
Tras tres rondas de adrenalina líquida y creatividad al límite, el jurado evaluó técnica, sabor y capacidad de adaptación. Con un marcador de 2 de 3 rondas, Fabián Velázquez se llevó el reconocimiento de la noche, elaborando el cóctel ganador del desempate, que fue, una variación de Old Cuban con Ron Abuelo, específicamente 7 Años, pepinillos encurtidos y finalizando con vino blanco. Los premios fueron merch de las marcas participantes y un incentivo monetario, aunque el verdadero triunfo fue la energía contagiada a los entusiastas y amigos de la industria que llenaron el lugar.
Versus Mini llegó para quedarse. Con una periodicidad pensada para ocurrir cada dos o tres meses, este evento promete seguir creciendo y generando expectativa en la comunidad local. Es un recordatorio de que, en la hospitalidad, cuando uno gana, ganamos todos.

