Anticipado en los meses anteriores por un total de siete singles excelentemente acogidos por la crítica mundial, sale finalmente para Dischi Sotterranei el tercer álbum Hazy Days de VANARIN, banda británico-italiana conocida por su extensa actividad en directo en escenarios de relevancia, donde han actuado junto a figuras como Thurston Moore, Public Image Ltd y Battles, consiguiendo atención internacional hasta el punto de llegar a las frecuencias de la prestigiosa BBC, que los señaló entre la mejor música del momento.
En este nuevo disco, el grupo demuestra estar en el apogeo de su madurez expresiva, dando a luz un álbum conceptual donde cada tema representa una instantánea de la evolución humana actual, continuamente dividida entre momentos de lucidez y desorientación, esperanza y desilusión, en una era cada vez más nebulosa y desafiante, dominada como está para bien o para mal- por la tecnología. 8 temas que brillan por su elegancia y refinamiento compositivo, desenredándose en un groove ecléctico y polifacético que traspasa los límites del pop para aterrizar en los territorios de la indietrónica, el nu-soul y la psicodelia: un crossover único y sofisticado que, al mismo tiempo, es accesible para todos gracias a su frescura e inmediatez. Desde la hipnótica y vibrante apertura de Hey Listen hasta el irresistible A Fly On The Wall, desde las atmósferas negras de I Don’t Know hasta el encanto futurista de Falling Under, el disco está impregnado de sonidos multiformes y variados, donde el electro-funk de los primeros Hot Chip se funde con las sugerencias soul-step de James Blake, mientras que la precisión sintética de Junior Boys se cruza con los refritos lisérgicos de Tame Impala.

Pero más allá de las diversas influencias posibles, Vanarin son ante todo artesanos de un sonido con una fuerte identidad. Jugando hábilmente con filtros, reverberaciones, distorsiones, ritmos rotos y reensamblados –todo ello meticulosamente refinado por innumerables detalles– da vida a su particular dub-step ambiental y minimalista, siempre con el objetivo de ser cautivador pero también profundamente introspectivo. Hazy Days es, de hecho, un himno sincero a la naturaleza transitoria de la existencia y a la relación en constante evolución que compartimos con nosotros mismos. Basta pensar en el conclusivo y pacificador Memories, una invitación a buscar la propia esencia más íntima a través del recuerdo de quiénes somos y las preciosas razones por las que tenemos un lugar necesario y exclusivo en el mundo.

