Tavo Paez abrió el 2026 con un movimiento doble que se siente como una confesión a media luz. Dos canciones que no se contradicen, se persiguen. “malos hábitos” y “berlin” llegan juntas para contar una misma historia desde ángulos opuestos, redefiniendo su sonido y su manera de hablar del amor.
“malos hábitos” flota en un pop ambiental de atmósfera oscura, sostenido por una muestra lenta que tensa el aire. Es el retrato de una relación tóxica vista desde la frialdad, desde ese lugar engañoso donde la indiferencia se confunde con control y creemos tener poder sobre alguien más.
Luego aparece “berlin”, como el quiebre inevitable. Con una base de latin house ambiental, samples sombríos y chops vocales que envuelven un coro hipnótico, la canción expone la caída de esa ilusión. Aquí no hay máscaras: hay pérdida, deseo y una búsqueda que persiste incluso cuando ya no quedan palabras.
Este lanzamiento doble no solo marca una evolución sonora, también construye una narrativa emocional completa. Del control a la vulnerabilidad. De la distancia calculada a la necesidad inevitable del otro. Dos canciones, una historia, y un Tavo Paez más honesto que nunca.

