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Luis Picazo se abre sobre No Sentimental: “Lo vi como un diario terapéutico”

Hay discos que se construyen a partir de una idea, una historia o un sonido. Para Luis Picazo, No Sentimental nació de algo mucho más personal: la necesidad de poner en palabras y música un periodo de su vida marcado por la tristeza, el encierro, la monotonía y el deseo de encontrar una salida.

En entrevista con Headliner Generation, el artista compartió detalles sobre el proceso detrás de su álbum, un proyecto de diez canciones en el que trabajó durante dos años junto a Los Caligaces y que, cuatro meses después de su lanzamiento, continúa revelándole nuevas formas de entender una de las etapas más importantes de su vida.

“No Sentimental son diez tracks que estuve trabajando por dos años”, explicó. “Este álbum habla sobre un periodo de mi vida muy oscuro y muy triste”.

El origen del proyecto se remonta a mediados de la pandemia, un momento en el que Luis comenzó a experimentar una rutina que terminó afectando profundamente su estado emocional. Originario de Tabasco, llegó a la Ciudad de México justo cuando inició el confinamiento, por lo que durante mucho tiempo su experiencia en la capital estuvo reducida prácticamente a estar entre su departamento y el estudio.

“Estaba encerrado. Era estar encerrado en el apartamento, también salir al estudio y regresar al departamento”, recordó.

En medio de ese periodo apareció una referencia inesperada: Euphoria. Luis cuenta que, mientras veía la serie, comenzó a sentirse reflejado en algunos de sus personajes. Esa conexión terminó dando nombre al primer track del álbum y se convirtió en el punto de partida para comenzar a escribir desde un lugar mucho más íntimo.

A partir de entonces, las canciones comenzaron a funcionar como una especie de registro personal.

“Sí lo veo yo como un diario, un diario terapéutico casi, en el que expreso todas mis inconformidades, mis tristezas, mi nostalgia al desamor”, compartió.

La ironía detrás de No Sentimental

Aunque el título del álbum parece sugerir distancia emocional, la realidad es completamente distinta.

Luis reconoce que No Sentimental es, en realidad, un proyecto profundamente emocional. En sus canciones habla de tristeza, nostalgia, desamor y vulnerabilidad, utilizando precisamente la contradicción del título como parte de su propuesta.

“Es excesivamente sentimental. Hablo de todas las emociones habidas y por haber, es muy dramático de mi parte incluso, pero juego mucho con la ironía en el proyecto”, explicó.

El último track también lleva por nombre No Sentimental y funciona como un cierre importante para el concepto del disco. La canción presenta un sueño romántico que termina dando un giro hacia la realidad, reforzando la idea de que el proyecto nunca tuvo miedo de mostrar sus contradicciones.

Pero detrás de la ironía también existe una reflexión sobre la masculinidad y la manera en que los hombres han sido educados para ocultar sus emociones.

“Hay una crítica hacia el hombre en la sociedad de que no podemos llorar y no podemos mostrarnos sentimentales o vulnerables a la gente”, señaló.

Para el artista, hablar abiertamente de estos temas desde la música también representa una forma de contribuir a normalizar la vulnerabilidad masculina.

En entrevista con HG, el cantante y compositor habló sobre el proceso creativo detrás de su álbum No Sentimental, un proyecto de diez canciones que nació durante uno de los periodos más complejos de su vida y que terminó convirtiéndose en una experiencia de crecimiento personal y artístico.
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De la catarsis al crecimiento

Terminar el álbum significó para Luis una experiencia de liberación.

Después de convertir durante dos años sus emociones en canciones, cerrar el tracklist le dio la sensación de haber dejado atrás una etapa.

“Una vez terminé de cerrar el tracklist del álbum, yo me sentí como desahogado. Como: ‘ah, ya pasó’”.

Sin embargo, con el paso de los meses su relación con el proyecto comenzó a cambiar. Cuatro meses después de su publicación, Luis ya no observa ese periodo únicamente desde la tristeza.

Ahora también existe agradecimiento.

“Sí la pasé mal, pero agradezco esos momentos porque me han servido y he crecido como ser humano, también como artista”.

Ese crecimiento también se reflejó en su música. No Sentimental se convirtió en un espacio para explorar nuevos sonidos y trabajar con nuevas ideas, algo que antes parecía más difícil debido a la rutina y la sensación de estar encerrado en una burbuja.

Las mañanas, las caminatas y el proceso creativo

Durante nuestra conversación, también le preguntamos a Luis por los rituales que acompañan su proceso de composición.

Su respuesta comenzó con una actividad que considera importante: caminar.

Durante la creación de No Sentimental, el artista también decidió cambiar uno de los hábitos que habían marcado su rutina durante años. Antes acostumbraba componer durante la noche e incluso dormir durante la mañana.

“Me dormía a la hora en la que la gente despertaba”, recordó.

Sin embargo, para este álbum decidió modificar esa dinámica y comenzó a trabajar durante las mañanas.

De ahí nació, precisamente, una de las canciones del proyecto: Despertar.

Luis recuerda que tenía constantemente en la mente la frase: “Todas las mañanas suspiro tu nombre al despertar”, una idea que terminó convirtiéndose en el punto de partida para la canción.

Curiosamente, durante su proceso inicial el tema llevaba otro nombre: Despertándome.

“Me acuerdo que la hice y la mandé a mi equipo como: ‘Miren esto que acabo de hacer, Despertándome’”, contó entre risas.

Las caminatas y las sesiones de composición también estuvieron acompañadas por algunos snacks que se convirtieron en parte de su particular ritual creativo.

Twinkies, palomitas y Coca-Cola sin azúcar fueron algunos de los compañeros frecuentes durante las jornadas de grabación, una forma, según explicó, de darse una pequeña recompensa ante el desgaste que puede implicar el proceso creativo.

Encontrar nuevos sonidos sin dejar de sonar a sí mismo

Uno de los momentos más importantes durante la creación del álbum llegó cuando Luis comenzó a sentir que algunas canciones lo estaban llevando hacia un territorio completamente nuevo.

Ese fue el caso de Despertar y Todavía, dos temas que compuso durante una misma mañana y que le hicieron darse cuenta de que su música estaba comenzando a transformarse.

“Cuando hice Todavía y también Despertar, sí fue como que dije: ‘Esto es diferente a todo lo que he hecho antes’”.

Despertar, en particular, representó un acercamiento a elementos de la música mexicana. Aunque Luis no busca encasillarla específicamente dentro de los corridos, sí reconoce que en ese momento estaba interesado en explorar sonidos relacionados con el crecimiento del regional mexicano.

Esa búsqueda también tenía una conexión con su propia historia familiar.

Su madre es originaria de Jalisco y su padre de Veracruz, dos lugares donde la música ha estado presente dentro de su familia. Del lado paterno, particularmente, existen varios músicos, por lo que explorar estos sonidos también representó una manera de acercarse a esas raíces.

El reto, explica, era incorporar nuevos elementos sin perder su identidad.

“Quería traer un poco de ambos mundos, como empezar a abrirme también a lo que estaba pasando en ese momento, pero seguir sonando a mí”.

Entre los artistas que estuvieron presentes dentro de sus referencias se encuentran Ariel Camacho e Iván Cornejo, especialmente por la forma en que sus propuestas dialogan con el regional, el folk y otros sonidos.

Pero Luis también reconoce influencias que se encuentran fuera de ese universo.

Para canciones como Labios Rojos, por ejemplo, se acercó al soul y a la música de Sly and the Family Stone. También habló de su admiración por Sly Stone como productor y de la manera en que su trabajo creativo ha influido en su forma de entender la producción musical.

Otra de sus influencias fundamentales es bobo Dylan, a quien escucha desde los 16 años.

Aunque actualmente no necesariamente escucha a los mismos artistas mientras trabaja en el estudio, considera que las referencias que lo han acompañado durante años terminan apareciendo de forma natural en su música.

“Yo vengo del folk completamente, era guitarra y voz, cantautor”, explicó.

Esa raíz continúa presente en canciones como Estrella y Revol.

Escuchar otros mundos

Curiosamente, una de las reglas que Luis intenta seguir mientras trabaja en nueva música es evitar escuchar referentes demasiado cercanos al sonido que está construyendo.

La intención es no terminar reproduciendo las fórmulas de otros artistas.

En cambio, prefiere buscar música que lo transporte hacia lugares diferentes.

Durante este proceso, por ejemplo, encontró en la bachata un sonido que le resulta particularmente atractivo por su romanticismo y por la elegancia de sus producciones.

“Es algo que me gusta hacer cuando estoy grabando música, no escuchar referentes del mismo género una vez que empiezo a ir al estudio para no sonar a ellos”.

Aunque por ahora se trata de una exploración, Luis no descarta que estos sonidos puedan formar parte de su música en algún momento.

“Es una espinita que todavía traigo”, adelantó.

Lo que sigue para Luis Picazo

A cuatro meses del lanzamiento de No Sentimental, el siguiente paso será llevar el proyecto al escenario.

Luis adelantó que próximamente anunciará una presentación del álbum en la Ciudad de México. La fecha y el lugar serán revelados a través de sus redes sociales.

El concierto representará una nueva etapa para un proyecto que comenzó desde la intimidad de un departamento y terminó convirtiéndose en un álbum capaz de reunir diferentes momentos de su vida, sus influencias y sus emociones.

Y quizá la mejor manera de resumir toda la conversación llegó al final de nuestra entrevista.

En una dinámica de preguntas rápidas, Luis respondió que su comida favorita es la lasaña, que prefiere el calor antes que el frío y que elegiría un festival antes que un concierto.