El artista y productor prepara la llegada de Alquimia, un álbum que representa un nuevo capítulo dentro de una trilogía construida alrededor de la liberación, la introspección y la transformación emocional.
Hay canciones que simplemente cuentan una historia y hay otras que forman parte de una historia mucho más grande. Para LESEL, Mar Sereno pertenece a la segunda categoría.
El nuevo lanzamiento representa la continuación conceptual de Sin Equipaje, su tercer single, y funciona como el momento posterior a una tormenta emocional: cuando las ataduras comienzan a desaparecer, los miedos pierden fuerza y llega finalmente la posibilidad de encontrar calma.
“Mar Sereno viene a ser lo que ocurre después de que uno se saca esas ataduras: esos miedos, esas culpas”, explica LESEL. “Uno encuentra la calma nuevamente, acepta las grietas, los errores, las contradicciones que tiene uno en la vida, las acepta porque son parte de uno y luego de eso, de aceptarse y perdonarse, viene esa calma”.
Musicalmente, la canción se mueve entre el pop latino, la rumba flamenca y algunos matices cercanos a la bossa nova. Las guitarras españolas aportan una identidad particular a la producción, mientras que la esencia pop permanece como el hilo conductor que conecta a Mar Sereno con el resto del catálogo de LESEL.
El resultado es una canción luminosa y esperanzadora que, de acuerdo con el propio artista, se encuentra entre sus favoritas del próximo álbum.
Una canción que nació desde la composición
A diferencia de otros procesos creativos en los que la letra puede convertirse en el punto de partida, LESEL suele construir sus canciones desde la música.
Su proceso comienza con el concepto general del álbum. Frente a una guitarra o un teclado, empieza a desarrollar melodías que posteriormente se convierten en composiciones completas. Es hasta ese momento cuando aparece la letra.
“Trato de adaptar la letra siempre a la composición, no al revés”, explica.
Así nació Mar Sereno: a partir de una melodía que apareció durante una de sus sesiones de composición y que posteriormente encontró su lugar dentro del universo conceptual de Alquimia.
La canción no fue pensada alrededor de una colaboración externa. A diferencia de Sin Equipaje, creada a partir de la participación de otra artista, Mar Sereno nació completamente desde los gustos, inquietudes y visión personal de LESEL.
Y esa diferencia resulta importante para entender el nuevo proyecto.
Alquimia: convertir el miedo en amor
Aunque LESEL se refiere a Alquimia como su quinto álbum, el proyecto representa también el cierre de una etapa que comenzó varios años atrás.
Su primer álbum funcionó como una especie de punto de partida para salir del cascarón y experimentar con su identidad musical. Posteriormente llegaron Mi Mensaje y Frecuencias, dos piezas que comenzaron a construir una narrativa mucho más introspectiva.
Si Mi Mensaje representó la necesidad de hablar sobre experiencias humanas desde una perspectiva terapéutica y universal, Frecuencias llevó esa conversación hacia un terreno mucho más personal.
En él, LESEL se permitió hablar directamente de su propio dolor, sus culpas y sus miedos.
Alquimia aparece entonces como el siguiente paso: la herramienta para transformar todo aquello.
“Es la herramienta que falta para terminar de liberarse”, explica.
El álbum lleva aproximadamente dos años y medio en construcción y forma parte de una trilogía cuya idea central gira alrededor de una misma búsqueda: liberarse de aquello que nos mantiene atados y recuperar una libertad interna que permita avanzar.
Por eso, escuchar el proyecto en orden será importante. LESEL concibe sus álbumes como una especie de novela musical, donde cada canción ocupa un lugar específico dentro de una historia mayor.
“No son solamente singles”, plantea. “Todas las canciones son un viaje desde la canción uno a la final”.
En ese recorrido, Mar Sereno aparece ya en la segunda mitad de Alquimia, cuando la historia comienza a abandonar la oscuridad y acercarse a un lugar de mayor aceptación y esperanza.
432 Hz como parte de la identidad de LESEL
Existe otro elemento que atraviesa la propuesta de LESEL: su interés por las frecuencias y, particularmente, por la afinación en 432 Hz.
Su acercamiento a este concepto nació de su formación como médico y posteriormente de su trabajo como terapeuta, experiencias que lo llevaron a investigar distintas maneras de trabajar y gestionar las emociones.
A partir de esa investigación llegó a las frecuencias Solfeggio y a la afinación de 432 Hz, que decidió incorporar como parte de la identidad sonora de su proyecto.
LESEL considera que esta afinación puede complementar el mensaje emocional de sus canciones, buscando que las letras positivas y la experiencia sonora funcionen juntas.
Más allá de la discusión científica que existe alrededor de los supuestos efectos emocionales o físicos de determinadas afinaciones, para LESEL se trata de un elemento conceptual fundamental: música, mensaje y frecuencia forman parte de una misma experiencia.
“Yo te estoy dando las letras positivas y te estoy dando también una frecuencia que el cuerpo y las emociones encuentran más armónica”, explica.
Es precisamente esta combinación la que ha convertido a la frecuencia en uno de los sellos particulares de su proyecto.
Cuando la música encuentra una respuesta en el público
Para LESEL, la verdadera prueba de todo este concepto sucede sobre el escenario.
El formato en vivo le permite observar directamente la reacción del público y experimentar con esa conexión que busca construir a través de sus canciones.
Durante la entrevista comparte dos experiencias que, para él, representan el verdadero significado de su proyecto.
En una de ellas, una persona se acercó después de un concierto para contarle que atravesaba una situación familiar complicada y que una de sus canciones le había ayudado a encontrar una respuesta para enfrentarla.
La segunda ocurrió con una mujer que había acudido al concierto simplemente como acompañante. No conocía previamente el proyecto ni sabía exactamente qué encontraría esa noche.
El concierto comenzó a oscuras y con LESEL interpretando a capela Breathing Again, una canción cuyo propio título significa “Respirar otra vez”. Durante ese momento, la mujer relacionó la letra con una situación personal que llevaba semanas intentando comprender.
Para LESEL, momentos como esos son la razón detrás de todo el concepto.
“Es sanar”, resume.
Del estudio a los grandes escenarios
Durante más de 20 años, LESEL desarrolló su carrera principalmente detrás de escena como productor. Sin embargo, este proyecto representó una ruptura con esa dinámica.
La naturaleza profundamente personal de su propuesta hizo que decidiera no delegar su voz ni la identidad del proyecto en otro artista.
Decidió salir al frente.
Poner el rostro, la voz y el cuerpo detrás de una obra que durante años había construido desde las sombras también se convirtió en parte de su propio proceso de transformación.
Y ese salto ya lo ha llevado desde el estudio hasta los conciertos de gran formato, donde encuentra uno de los espacios que más disfruta.
Ahora, con Alquimia acercándose a su estreno, LESEL comienza a mirar hacia un nuevo escenario: México.
El artista ya trabaja en la posibilidad de realizar una mini gira por el país, con la intención de llevar personalmente su propuesta al público mexicano y experimentar ese encuentro en vivo que considera fundamental para comprender realmente su música.
“Quiero que esa experiencia también la viva el público mexicano”, comparte.
Mientras Mar Sereno llega como uno de los momentos más luminosos de esta nueva etapa, Alquimia se prepara para completar un viaje que LESEL comenzó hace años: pasar del miedo al amor, de la culpa a la aceptación y, finalmente, de la tormenta a un mar sereno.
Porque en el universo de LESEL, cada canción tiene un lugar dentro de la historia. Y esta vez, la historia está aprendiendo a respirar.

