La Ciudad de México se convirtió en el escenario del adiós definitivo del Radical Optimism Tour, la gira mundial con la que Dua Lipa recorrió el planeta desde 2024 y que encontró su cierre perfecto en el Estadio GNP Seguros. Fueron tres conciertos (1, 2 y 5 de diciembre de 2025) que consolidaron a la capital como uno de los puntos más importantes en la historia reciente de la artista británica.
Desde la primera noche, Dua dejó claro que planeaba un final memorable. Abrió el show con una sorpresiva versión de «Bésame Mucho» , inspirada en la estética romántica de Luis Miguel, un gesto que conectó de inmediato con el público mexicano. Más de 60 mil personas corearon el clásico mientras la cantante sonreía y saludaba en español, marcando un inicio cálido y profundamente simbólico.
La segunda fecha elevó aún más la emoción cuando invitó al escenario a Fher Olvera, vocalista de Maná, para interpretar «Oye Mi Amor» . La colaboración se volvió instantáneamente viral y reforzó su intención de rendir homenaje a la música latina en el cierre de su gira. Fue un momento inesperado, explosivo y uno de los más celebrados de todo el tour.
El tercer y último concierto, el 5 de diciembre, funcionó como el verdadero broche de oro. Con un estadio nuevamente lleno, Dua se tomó el tiempo para agradecer al público mexicano, al que llamó “la cereza del pastel” de su gira. La presentación tuvo un tono más emotivo: largos agradecimientos en español, la presentación sorpresa de «Amor Prohibido» de Selena Quintanilla la cual señaló que escogió ya que se sentía identificada con su historia ya que así como Selena era estadounidense con corazón México, Dua esibamesa con corazón británico; coreografías impecables, visuales renovados y un público que no dejó de cantar de principio a fin. Aunque sin un invitado sorpresa, fue la noche más sentimental y la que cerró oficialmente una era para la artista.
La asistencia total a los tres conciertos se estimó en alrededor de 180 mil personas, con noches que promediaron entre 60 mil y 65 mil asistentes, convirtiendo este cierre en uno de los eventos musicales más multitudinarios del año en la capital. La derrama económica también fue significativa: entre boletaje (con precios que oscilaron entre 829 y casi 4 mil pesos), hotelería, restaurantes, transporte y merch, el movimiento generado en la CDMX fue notable. A esto se sumó La Dua, la taquería pop-up que la cantante inauguró en la Condesa y que recibió más de 800 personas diarias, dinamizando aún más la economía local durante su visita.
El impacto mediático fue abrumador. Desde sus recorridos por restaurantes de moda hasta las experiencias documentadas por miles de fans en redes sociales, Dua Lipa dominó la conversación digital durante casi una semana. Cada sorpresa —desde Bésame Mucho hasta la colaboración con Fher de Maná— se convirtió en tendencia, reforzando la fuerza cultural de la artista en México. Su presencia no solo atrajo prensa nacional e internacional, sino que generó un fenómeno que combinó música, turismo, gastronomía y cultura pop.
Con este cierre, el Radical Optimism Tour termina no solo como uno de los más exitosos de su carrera, sino como un punto de conexión emocional con México. Entre homenajes, multitudes y una energía que pocas ciudades logran reunir, Dua Lipa convirtió a la CDMX en el escenario final de una era brillante, colorida y profundamente querida por sus fans. Un final que no solo se vivió en grande: se vivió con el corazón.
