En Tokio 2020, la sudcaliforniana Aranza Vázquez Montaño tuvo su primera experiencia olímpica con 18 años de edad a cuestas y demostró que había ganado su lugar a base de trabajo y constancia. Ahora a tres años de distancia la clavadista ha adquirido madurez para enfrentar una competencia diferente en donde el público y el ambiente será un factor importante.
“Estoy emocionada, ya quedan pocos días para hacer el viaje y pocos días para la inauguración, además unas semanas para competir”, dijo la clavadista al Comité Olímpico Mexicano (COM), al tiempo que reafirmó su dedicación y trabajo para llegar a ser parte de la delegación olímpica.
Destacó el compromiso que tiene por México en una justa de este tipo en donde todos los competidores van por el mismo objetivo que es estar en lo más alto del podio, “físicamente me siento bien, ya poco a poco me siento más como la clavadista que voy a llegar a ser en esos Juegos”.
Vázquez Montaño sostuvo que ha tenido una ardua preparación para corregir algunas fallas y desde luego pulir cada uno de los saltos desde el trampolín de tres metros para tener una mejor versión de ellos y aspirar a esta en al final.
“Me siento preparada en lo físico y técnico, así como en la parte mental, lo cual es importante para una competencia de este tipo. Tengo la experiencia olímpica y siento que puedo usar esa experiencia para ahora ayudarme en estos Juegos Olímpicos”.
– Aranza Vázquez
Y en ese sentido, cómo hacerle para vencer los nervios, para estar en un escenario como este, como son los Juegos Olímpicos.
“La verdad creo que siempre he sabido cómo controlar esa parte de la adrenalina, los nervios y todo, y como te digo, ya con una experiencia a ese nivel, ya no es nada nuevo. Entonces puedes llegar un poco más, no confiada, pero si con la certeza de saber qué hacer en los momentos críticos y que mis clavados sean fáciles”.
– Aranza Vázquez
Refirió que aunque ya lleva tiempo en este deporte y con intervenciones en justas de alta presión como Mundiales o Copas del Mundo, siempre existe ese nervio que, en ocasiones, impide tener una buena prueba, “por eso trato de disfrutar cada competencia a la cual voy”.
Para Aranza Vázquez los clavados son su pasión y por consiguiente los disfruta, “con el que más me identifico es el dos y media holandesa en B (3m). Ha sido uno de mis mejores clavados, es el clavado que más me gusta, pero el que más dificultad tiene es tres y media vueltas al frente en B. Es el que más me cuesta, pero hemos estado trabajando muy duro para ponerlo en la mejor forma”.
Señaló que ejecutar clavados es un sentimiento indescriptible, ya que cada vez que se sube al trampolín vive diferentes sensaciones y además hay saltos en los cuales experimenta un momento de tranquilidad y armonía como con el de holandés en B.
“En la competencia no pienso más allá de mis clavados, de cómo hacerlos para que todo salga bien. Pienso en la música –cualquier tipo- que escucho antes de subir al trampolín, eso me ayuda a concentrarme”, expresó la medallista de plata en equipos mixtos 3 y 10m en el mundial de Doha 2024.
Y aunque comparte estadía en Estados Unidos y México, la clavadista sostuvo que “estoy en Estados Unidos; pero soy mexicana y lo digo con orgullo y cada que tengo la oportunidad digo que vengo de México y simplemente sigo mis sueños”..
