Luego de siete años de la primera vez que se realizó, el Gran Desfile de Día de Muertos regreso con su sexta edición la cual rescató algunos de los carros alegóricos y contingentes tradicionales, junto con algunas grandes sorpresas tales como su primer edición nocturna.
Pasadas las cinco de la tarde, la secretaria de Cultura local, Claudia Curiel de Icaza, encabezó el arranque del desfile acompañada del secretario de Turismo del Gobierno de México, Miguel Torruco Marqués; el secretario de Gobierno capitalino, Martí Batres Guadarrama; y la titular de Turismo local, Nathalie Desplas, quienes marcaron el inicio del recorrido en la Puerta de los Leones del Bosque de Chapultepec con un par de presentaciones musicales, una de ellas liderada por Salón Los Angeles, mientras que el mágico cuento que encabezaba el desfile de este año relataba su inicio en este punto con una pequeña puesta en escena y una coreografía encabezada por los principales iconos del recorrido, aquellos trajes y conjuntos que suelen encabezar el desfile.
Este año, el desfile se realizó pasadas las cinco de la tarde con el fin de llegar a su punto final al caer la noche,luego de más de tres horas de recorrido. Y aunque inicio con casi media hora de retraso, todo marchó conforme se tenía planeado.
Este año el recorrido se realizó bajo la temática “México: El ombligo de la luna” con 15 carros alegóricos, más de mil 600 integrantes y 1.2 kilómetros de longitud que pusieron a cantar y bailar a los millones de asistentes que se reunieron a lo largo y ancho del recorrido.
El Desfile tuvo una duración de cuatro horas; inició a la altura de la Puerta de los Leones sobre Paseo de la Reforma, recorrió esta vialidad y las avenidas Juárez y 5 de Mayo para, finalmente, desembocar en la Plaza de la Constitución, en donde ya lo esperaban miles de personas.
En el Zócalo capitalino el escenario de color púrpura fosforescente con dos jaguares a los lados representó la apertura del Portal del Día de Muertos desde donde se vivió un fiesta musical a cargo de Ángela Aguilar, quien deleitó al público al ritmo del mariachi con “La Llorona”, seguido de los violines y la vihuela que marcaron el inicio de “La Malagueña”, emblemáticos temas de esta tradición en la que los vivos reciben a sus muertos y guían su llegada mediante la colocación de un altar u ofrenda.
Fuegos artificiales engalanaron esta velada en el corazón de la ciudad en donde el público pudo visitar también la Ofrenda Monumental de Día de Muertos con altares de los 32 estados de la República que fue inaugurada el pasado viernes 28 de octubre
Y como dijo Bacilos…
Artistas y bandas como Instituto Mexicano del Sonido, Chayanne, Marc Antony y Bacilos encabezaron la parte musical del desfile con canciones que hacían alusión a lo bella que es la vida y como tenemos que vivirla plenamente. Esto mientras algunos asistentes coreaban con emoción los temas que han formado parte de la playlist de tu mamá por muchos años.
Sin embargo, para aquellos que acompañamos el desfile desde el inicio hasta el final, estás canciones pudieron convertirse en algo un tanto desesperante (incluso para los mismos voluntarios) al tener de fondo la misma canción durante tres horas; bueno, salvo que si sean muy fans de esta rola o incluso del artistas, porque escuchar lo mismo durante tanto tiempo puede llegar a ser un poco desesperante.
México, no entiendes
Yo entiendo que todos quieren tener el mejor lugar y ver lo más cerca posible el desfile, pero que necesidad ha la de.no respetar las vayas ni a los mismos policías, y por si fuera poco, hacer portazo en el Zócalo ¡Solo eran dos canciones no concierto! había tramos en los que pasaban súper apretados y ahora súmale que había gente estorbando. Señores, si van a tener niños eduquenlos bien, y enseñenles a respetar lo ajeno por favor.
Tres horas de ¿Tortura?
Si, ok… Los bailarines y las marching bands puede que hayan vivido uno de sus días favoritos del año, ¿Pero alguien ha pensado en los voluntarios? Porque muchos de ellos empujaron carros alegóricos durante tres horas, y no creo que sean muy ligeros, ¿No era más facil automatizarlos o ponerles un motor a control remoto? Digo, porque poner a empujar a alguien durante tanto tiempo y sin paga solo a cambio de agua y comida debe ser algo muy manchado.
En conclusión, el desfile de este año si bien brillo con las luces de la CDMX con una noche en la que la gente mal intencionada daño la experiencia de terceros por querer ser protagonistas.